jueves, 8 de junio de 2017


                    


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Manejo de emociones en la crianza de sus hijos
(parte II de III)


Pautas de crianza
Las pautas de crianza son una invitación para aprender a educar y convivir con su hijo de manera adecuada, siendo empático y buscando ir más allá, es decir observar los comportamientos pensando en cuáles son las necesidades que  llevan al niño a manifestar ciertas conductas, que en ocasiones el adulto califica como inadecuadas. Ir más allá es empezar a conocer y satisfacer las necesidades de los niños y adolescentes.

Las pautas de crianza buscan proporcionar estrategias, que faciliten a los padres un conocimiento del hacer y saber acerca de una educación satisfactoria y facilitadora con sus hijos. Aprendiendo acerca del desarrollo evolutivo del niño y las diferentes características que se evidencian en cada etapa, permiten  hacer frente a las necesidades que se evidencian en los comportamientos del niño o adolescente, por ello abordar cada etapa de vida facilitan el manejo empático de la crianza asertiva para cada familia.

Las creencias o esquemas adquiridos de sus antepasados o de las etapas tradicionales, son aspectos que afectan la crianza de los hijos, por este motivo tener claro lo que se quiere modificar, orientar y educar en el niño, debe estar acompañado de una observación objetiva de los comportamientos, sin quedarse solo desde una perspectiva subjetiva. Por ende, el dialogo asertivo, actividades deportivas o de arte compartidas con ellos, involucrarse en las  acciones de la época actual y el manejo de las emociones con los hijos, admite la comprensión y la interpretación de las necesidades que se están enunciando desde diferentes formas. Es de tener en cuenta, que los padres son los primeros agentes de socialización para sus hijos, los cuales suministran en ellos valores, normas y culturas que se interiorizan, formando las bases de su personalidad. En consecuencia la comunicación abierta y bidireccional es conseguida desde la visión paterna, los padres indiferentes ante los comportamientos de sus hijos para no involucrarse en sus acciones, es un ambiente familiar donde no se establecen normas ni orientaciones claras, así mismo se debe reconocer que la sobre protección de querer estar en todo lo que el niño quiere realizar y no respetar sus opiniones, no aporta un equilibrio a sus necesidades, ya que evita que ellos mismos resuelvan sus problemas cotidianos, dificultando el desarrollo de su autonomía e iniciativa personal. Seguramente vuelve la pregunta ¿Qué es lo que debo hacer para brindar una educación con adecuada orientación y con enfoque al éxito?

Tal como lo menciona la Unicef (2010), en el libro Guía para prevenir el maltrato infantil en el ámbito familiar: “Es importante reconocer que los niños, niñas y adolescentes, de acuerdo a la etapa de desarrollo que viven, tienen determinada capacidad de entendimiento o razonamiento y características particulares” (p. 15). Conocer sobre el desarrollo evolutivo del niño es la clave para madres y padres, aprender que exigir, que limites poner y como orientar en la educación que se quiere alcanzar con ellos, de esta forma tener una comprensión de porque se comportan de ciertas maneras, ayuda al manejo de un clima emocional más estable en el que se transmita seguridad. Para ello es fundamental que el adulto se apoye de una guía que los dote del conocimiento específico de las diferentes etapas del desarrollo infantil, para así obtener herramientas respecto a la crianza y con el fin de generar condiciones favorables y saludables emocionalmente. Por este motivo no se puede dejar de lado la inteligencia emocional, ya que es un aspecto que proporciona el equilibrio en la orientación y en los vínculos afectivos dentro del hogar.