lunes, 10 de septiembre de 2012

ESTRATEGIAS ANTIPROCRASTINACION


Estas son algunas estrategias extraídas de diferentes fuentes que  han sido efectivas en el manejo de la procrastinacion, espero les sean de gran ayuda:


1. Valora lo que ganarás al terminar esa tarea. No es algo que tengo que terminar, sino que algo que quiero terminar por su importancia y porque voy a ganar algo significativo con ello. Piensa en lo que obtendrás una vez terminado, no es el “quitármelo de en medio” sino lo que voy a conseguir completando esa tarea.

2. Piensa en que retrasarlo va a ser peor. Retrasarlo es la peor decisión que puedes tomar. Mañana, pasado, probablemente vayas a hacer lo mismo… y la bola irá creciendo. El retraso injustificado, sólo porque “ahora es un encarte ponerme con eso”, va a abrir un boquete en tu Productividad diaria.

3. Si es una tarea grande, divídela en pequeñas partes. En lugar de afrontar la tarea “a lo bestia”, divídela en tres o cinco puntos. En lugar de visualizar una chuleta gigante que tienes que devorar lo visualizarás como pequeños bocados que irás dando con mayor facilidad. Eso te ayudará a ver que no es para tanto y te animará a acometer la tarea punto por punto, con pequeñas conquistas.

4. Míralo como un reto directo a tu fortaleza y determinación. “¿Es que esto va a ser más fuerte que yo? ¿Va a vencerme una y otra vez?” Ni que tuviera que ascender las escaleras para ir al everest. Encara la tarea directamente, cara a cara y complétala porque tienes fuerza de voluntad. Sí, vas a hacerlo.

5. Corta las mentiras, no te engañes. En seguida detectarás la presencia de la Procrastinación porque viene acompañada de afirmaciones (engaños) del estilo: “no lo hago ahora pero mañana a primera hora me pongo con ello a tope”, o “pongo a bajar un par de películas y luego sin falta lo hago”. Luego te detendras con Twitter, te pondrás a echar una partidita con el  Xbox o empezarás a ver el último capítulo de Lost… y la tarea seguirá sin hacer. Es el autoengaño puro y duro en su más refinada variante.

6. Piensa en los demás, a veces son quienes pagan cara tu Procrastinación. Muchas de nuestras tareas influyen en el trabajo o vida de otras personas, algunas cercanas o queridas. Antes de retrasar porque sí esa tarea, piensa en el efecto que tendrá en otros. Porque nadie quiere ser una mala persona , ¿verdad? En muchos de estos casos la Procrastinación es sinónimo de ser egoísta y poco solidario.

7. Generalmente luego “no es para tanto”. Me ocurre que cuando me pongo y termino esa tarea que tanta pereza me daba en un principio, me encuentro diciéndome a mí mismo: “vaya, pues no era para tanto”. Y me siento como un niño inmaduro por haber dudado tanto. Generalmente es más poderosa la pereza o el miedo a tener que hacer eso, que el desarrollo de la propia tarea en sí. Piensa eso y te ayudará a empezarla con energía.

8. Aplica la regla del ¡Hazlo ahora! La regla es, literalmente, “obligarte a ti mismo”. El gritarte “¡Hazlo ahora!” persigue sacudirte desde dentro, eliminar la modorra o pereza de un plumazo y ponerte en marcha de forma inmediata. Grítalo con energía, desde dentro. De primeras parece una absoluta bobada… pero si lo haces con convicción verás cómo te mueve y te pones a trabajar.

9. Si es una tarea compleja, no busques la perfección a la primera. Hazla, termínala de un tirón al 100% y luego vuelve sobre ella para mejorarla y pulirla. Muchas veces es “el sacar brillo” lo que nos desanima: “es que es un montón de trabajo”. Generalmente lo que es un montón de trabajo son los pequeños detalles. Una vez completada de un tirón es más fácil ir mejorándola. No te pares a darle formato al texto, o a buscar los iconos para una presentación, o a encontrar el estilo perfecto en un HTML, empieza a escribir como sea y una vez completado ya lo irás perfeccionando a tu gusto. Es más fácil así.

Muchas de esas pequeñas tareas que podríamos despachar en menos de dos minutos son la materia prima de la Procrastinación.


10. Piensa que si vences serás un “mejor profesional”. La regla o el hábito del “¡Hazlo ahora!” te hará más fuerte, te ayudará a afrontar los imprevistos con mayor determinación y te convertirá en alguien eminentemente positivo y decidido. Ante el “¿buff, y ahora qué hacemos?, te ayudará a decir: “pues lo hacemos”. El éxito es de quien da un paso adelante, con determinación.

11. Si te han pasado “un chicharron”, no culpes al mensajero.  “un chicharron” cuando otra persona te asigna una tarea que probablemente debería haber hecho ella. No te quedes compadeciéndote de ti mismo y maldiciendo al otro. La primera reacción (tentación) será demorar eso una y otra vez, ya “que es algo que no me correspondía a mí”. Analiza la tarea, enmárcala dentro de su ámbito y proyecto y valora su importancia. Lo que cuenta no es que alguien te la haya encartado, sino que es una oportunidad de completar tu proyecto y de mejorar en tu trabajo.

12. Si te vas a poner a ello, corta cualquier distracción. Más de una vez. Justo la persona esta debatiendo internamente si hacerlo o no hacerlo, cuando recibe un correo o le comentan algo por Twitter… adiós al debate. La cabeza ya está en otro sitio, ha perdido la oportunidad de hacerlo.

13. “Es que es mucho, no sé por dónde empezar”. Aplica la regla anterior de dividir la tarea en varios puntos y empieza por aquel que domines más, que te inspire más o aquel que te resulte más atractivo. A veces es más inteligente (y puede que necesario) empezar por el punto 4, luego ir al 7, el 2 y el 5; que no ir 1, 2, 3, etc. Aquí vences a la Procrastinación siendo creativo e inteligente.

14. Aplica la regla de “los 2 minutos” del GTD. La atribuimos al GTD pero debería ser una regla universal. Si una tarea surge y la puedes completar en menos de 2 minutos (es un tiempo orientativo, se refiere a que podemos terminarlo de forma inmediata), hazla, ahora, sin pensarlo. Muchas de esas pequeñas tareas que podríamos despachar en menos de dos minutos son la materia prima de la Procrastinación. Los mensajes de correo son un claro ejemplo de ello. Si puedes contestarlos, dar una respuesta a alguien que busca algo y cerrar el tema en menos de dos minutos, hazlo de inmediato, no digas “bueno, le contesto mañana mejor”.

15. Hazla para evitar el estrés y la frustración. La Procrastinación perpetua de una tarea, esto es, la clásica cosa que no queremos hacer , genera frustración, estrés y un sentimiento de culpa que va y viene para recordarte que estás fallando. A nadie le gusta sentirse así, ¿verdad?

16. Encuentra el lado positivo de esa tarea. Cualquier tarea, por molesta que parezca, tiene que tener un lado positivo. Seguro. Rebusca, analízala y saborea lo que vas a aprender y ganar al realizarla. Tal vez requiere experimentar una nueva técnica de diseño, mejorar tus capacidades de negociación (por una reunión o llamada que estás retrasando una y otra vez), estudiar y aprender un script para un código que tienes que implementar en una web, etc. Aférrate a ese lado positivo, constructivo y didáctico para echar a andar.

Cualquier tarea, por molesta que parezca, tiene que tener un lado positivo. Seguro. Rebusca, analízala y saborea lo que vas a aprender y ganar al realizarla.

17. Elimina todo lo demás de tu cabeza, sólo cuenta eso. Cuando aparece la tentación de demorar, de procrastinar, limpia tu cabeza de cualquier cosa. De otros proyectos, de lo que tienes que hacer ese día, por la tarde, de si esperas una llamada, del partido de esta noche… Elimina todo. Sólo cuenta esa tarea, y la vas a hacer ahora, justo cuando habías planificado.

18. Piensa que destruye tu Organización y Productividad. Te has esforzado por desarrollar un buen sistema de organización, has invertido tiempo en leer y estudiar el GTD, abres y actualizas a diario tu aplicación de gestión personal… y luego te dejas vencer por esa tarea que “mejor la dejo para otro momento”. La Procrastinación, sea “grande” o “pequeña”, es un torpedo directo a la línea de flotación de tu Productividad. Tiene poco sentido pelear tanto por un lado y echarlo a perder tan rápidamente por otro.

19. Enfréntate a la Procrastinación que viene del miedo. A veces es una conversación que queremos tener con nuestro jefe o un compañero de trabajo para tratar un tema espinoso, o una llamada a un proveedor para “decirle cuatro cosas”… algo que debemos hacer pero que implica una situación tensa o de estrés que nos genera temor. En estos casos la Procrastinación es sinónimo de huida, de esconderse. Esa no es la solución. Piensa en lo que ganarás si lo haces, el motivo real de hacer eso y en cómo te sentirás una vez lo hayas hecho. Para quitarse un peso de encima es imprescindible moverse. Muchas veces el “beneficio” que conseguirás te animará a dar el paso, valiente y decidido.

20. ¿Necesitas un estímulo? Recurre a tu canción favorita. Todos tenemos una canción “que nos pone las pilas”, que nos llena de energía y nos hace sentirnos master-and-commander, capaces de ascender el Everest (bueno, casi). Si puedes, en el momento de la duda, ponla. Déjate llevar por su fuerza y grítate: “¡Hazlo ahora!”

21. Saborea el momento de “la victoria”. ¿Y cómo te sientes cuando al final terminas y completas con éxito esa tarea que amenazaba con retrasarse una y otra vez? Bien, útil, productivo y triunfador. Puede sonar a tontería, pero son estas pequeñas conquistas las que nos hacen mejorar cada día, en lo profesional y personal.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Hay vida después del miedo

Es frecuente escuchar expresiones como "si me hubiese arriesgado", "no aproveche esa oportunidad", " fui inseguro", cuando nuestras acciones parten del miedo, el tremendismo y  la visión negativa del futuro estamos preparándonos para iniciar el camino hacia el fracaso, independientemente del área de la vida en el cual nos estemos desenvolviendo.
 Ya que podemos estar entrando en la llamada profecía autorealizada, la cual no es más que nuestra disposición negativa hacia determinada situación y la cual nos empuja de manera desmedida hacia el autosabotaje, a realizar todas aquellas acciones que de una u otra manera puedan obstaculizar el logro de la meta definida, para que después de saboteada la situación, relación sentimental, meta escolar u objetivo laboral, podamos simplemente lamentarnos de no haber podido lograr aquello que anhelamos con tanta fuerza,  justamente es allí donde aparece el destino, la mala suerte o simplemente la "acción divina", puesto que no asumimos nuestro grado de responsabilidad en los resultados obtenidos y acudimos a las famosas excusas que nos permiten justificar nuestras conductas y evitar la pesada carga de ser los artífices de nuestro propio destino.

Renunciar a algo que no nos gusta es normal y un buen indicador de salud mental, pero renunciar a lo que deseamos, a lo que anhelamos y le aporta  felicidad  a nuestra vida solo por que el miedo a lo desconocido es paralizante y la incertidumbre es desagradable  no es sensato ni saludable, ya que nos pasaremos la vida pensando y si se hubiese dado ¿como seria mi realidad hoy?, ¿que habría pasado? y esto nos  llevará a sentirte impotencia y culpabilidad de lo que pudo haber sido y no fue, simple y llanamente por  temor a correr el riesgo de  enfrentarnos a lo desconocido.

Estrategias para ganarle la pelea al miedo
no hay que desesperanzarnos una vez más, es posible vencer la tendencia derrotista y enfrentar cada situación con miras al incremento de nuestra autoeficacia, para tal fin necesitamos identificar cual es nuestro dialogo interno y en que aspectos esta centralizado, si piensas que algo te  va salir mal desde antes de iniciar el camino es de esperarse que encontraras muchos más obstáculos que si inicias tus proyectos cambiando el enfoque de problemas a oportunidades, identifica cuales son tus creencias paralizantes o irracionales y descubre que tanto crees en el mensaje que estas te están transmitiendo, si consideras que es productivo y funcional pensar que  vas a tener un fracaso amoroso cada vez que inicias una relación, quizás actúes de manera acorde con la creencia y no realices  el suficiente esfuerzo y dedicación que si estuvieras pensando que cada situación es una experiencia nueva y distinta a las anteriores, esta es la forma en la cual los pensamientos influyen en nuestras acciones, lo cual nos permite evidenciar como al transformar la forma en la que estamos pensando podremos redireccionar nuestras acciones.

y una frase de Confucio  nos permite reflexionar "Como no sabia que era imposible, lo hizo".

BLANCA MERY

viernes, 17 de agosto de 2012


Boletín Nº 2 – Agosto 16 de 2012
Circulación mensual


Notas para tu

La falta de atención no es un problema, es tan solo un aspecto por mejorar.
 


Conoce cómo puedes mejorar y fortalecer tu atención.

ATENCIÓN


¿Sabías que hay cuatro tipos de atención?:

1- Alternante: flexibilidad mental para cambiar el foco de la atención.

2- Dividida: capacidad para realizar dos o más tareas simultáneamente.

3- Selectiva: “filtrado” de información (estímulos) sin importancia.

4-Sostenida: concentración de la atención en una sola tarea.


¡Mejor aún!, Puedes mejorar cada tipo de atención. 


Veamos cómo

Estrategias para mejorar la atención

·        Alternante: sumar y restar en voz alta los números que otra persona le vaya indicando; contestar el teléfono, abrir la puerta, encender/apagar la TV, etc., durante un lapso corto de tiempo.

·        Dividida: leer un párrafo (comprensión lectora) e ir contando una vocal o consonante que se indique previamente (L, por ejemplo); contar de forma regresiva (100, 99, 98… 0) y simultáneamente hacer una señal (levantar la mano) cuando escuche un sonido previamente indicado por la persona que le ayudará realizando el sonido. 

·        Selectiva: buscar “todos” los objetos que sean de un determinado color (azul, por ejemplo), forma (cuadrado); ir al supermercado y comprar 3 o 5 productos de cientos que hay (puede tomarse nota para saber qué comprar, o memorizar la información.  Ver nuestro Boletín Nº 1).

·        Sostenida: contar en forma regresiva (100, 99, 98… 0); decir el abecedario en forma regresiva (z, y, x… a); realizar laberintos y mándalas; buscar diferencias entre dos dibujos “similares”.

Las estrategias presentadas hacen parte de algunas que se trabajan en el “Programa de mejoramiento de la atención” que tiene Mente Sana para niños, jóvenes y adultos.  El programa permite identificar y fortalecer los tipos de atención, la manera como empleas cada uno y qué tipo de atención requieres fortalecer.  La identificación se lleva a cabo a través de dos evaluaciones, cuyos resultados hacen evidentes las potencialidades y los aspectos por mejorar que requiere trabajar la persona.


Con este segundo número de Notas para tu Mente Sana”, ya sabes que no es cierto que tengamos “mala atención”, solo que podemos estar fallando en la atención sostenida, la que todas las personas creen que solo tenemos, por eso siempre se exige que: “preste atención y no se mueva tanto del puesto, no mire por la ventana, no escuche música cuando estudie, etc., ¿qué tal que quien hace todo lo anterior, y a quien se le dice que no lo haga, tenga buena atención dividida?

No digas ni te digas que tienes mala atención, solo que tienes un aspecto por mejorar.  Date mensajes positivos.




jueves, 16 de agosto de 2012


Boletín Nº 1 – Julio 13 de 2012
Circulación mensual


Notas para tu

La falta de memoria no es un problema, es tan solo un aspecto por mejorar.
 



Conoce cómo puedes mejorar y fortalecer tu  memoria.



MEMORIA


¿Sabías que la memoria tiene tres componentes?:

1- Registro: es cuando recibimos la información.
2- Almacenamiento: es la retención o conservación de la información.
3- Evocación: es la recuperación y mención de la información.

¿Y que existen tres tipos de memoria?:

1- Sensible o inmediata: se hace uso de los sentidos; es sumamente corta.
2-De trabajo o a corto plazo: tiene capacidad limitada y permite codificar básicamente información con características lingüísticas.
3- A largo plazo: almacenamiento permanente de la información.

¡Mejor aún!, Puedes mejorar cada componente y tipo de tu memoria. 

Veamos cómo

Estrategias para mejorar la memoria

·         Para recordar nombres: asocie el nombre con una característica facial notable de la persona.  Pronuncie mentalmente o en voz alta (según su confianza o falta de pena) el nombre mientras mira a la persona.  Despídase diciendo el nombre de la persona.  Esta estrategia se llama “asociación”. 

·         Para recordar varias palabras al tiempo: arme una breve historia con palabras, fechas, nombres que necesitas recordar.  Ej: alegría, camino, sol, 19. El sol 19 esta por el camino de la alegría.  Entre más corta y “extravagante” (irreal) sea la historia mejor se recordará.  Esta estrategia se llama “encadenamiento”. 

·         Para memorizar lo que lees: convierta las palabras en imágenes.  Sé el director de tu cortometraje.  Esta estrategia se llama “imaginería visual”.

·         Para recordar números telefónicos: asocia cada grupo de números con una fecha importante para ti.
Ej: 887 08 98.  87 (año de mi nacimiento); 08 (día del alumbrado); 98 (año del mundial de fútbol en Francia).  Colócale a este mismo número tus propias fechas importantes, y ya te habrás aprendido el número telefónico de Mente Sana.  Esta estrategia se llama “claves de memoria” y “asociación”.

·         Para memorizar poemas, canciones, chistes, etc.: lee la información mentalmente, pasados 3 minutos léela en voz alta, pasados 7 minutos léela mentalmente y convierta la información en imágenes.  Ten periodos de tiempo cada vez más prolongados para registrar y almacenar la información.  El tiempo entre una leída y otra empléalo haciendo otra actividad que no tenga relación con lo que estás memorizando.  Esta estrategia se llama memoria espaciada.

Las estrategias presentadas hacen parte de algunas que se trabajan en el “Programa de mejoramiento de la memoria” que tiene Mente Sana para niños, jóvenes y adultos.  El programa permite identificar y fortalecer el nivel de memoria actual, la manera como se emplea cada componente y qué tipo de memoria se requiere fortalecer.  La identificación se lleva a cabo a través de dos evaluaciones, cuyos resultados hacen evidentes las potencialidades y los aspectos por mejorar que requiere trabajar la persona.


Con este primer número de Notas para tu Mente Sana” ya sabes que no es cierto que tengamos “mala memoria”, solo que podemos estar fallando en el almacenamiento o en la evocación de la información; o podremos estar fallando en la memoria de trabajo o a largo plazo, pero no en la memoria en general.

No digas ni te digas que tienes mala memoria, solo que tienes un aspecto relacionado con la memoria por mejorar.  Date mensajes positivos.